El Burn-out es un estado de agotamiento físico, emocional y mental, causado por el involucrarse en situaciones emocionalmente demandantes, durante un tiempo prolongado.
La feroz competitividad e inseguridad que rigen en el ámbito laboral, las exigencias del medio, los cambios trascendentales en los enfoques de la vida y las costumbres, condicionan un ritmo vertiginoso, que genera angustia, agotamiento emocional, trastornos en los ritmos de alimentación, actividad física y descanso, con dolencias físicas, psíquicas y factores de riesgo que ponen en jaque a la salud de los individuos del nuevo milenio.

Los efectos del Burnout son:
Afecta negativamente la resistencia del trabajador, haciéndolo más susceptible al desgaste por Empatía.
Favorece la Silencing Response o Respuesta Silenciadora que es la incapacidad para atender a las experiencias de los consultantes, que resultan abrumadoras.
Gradualmente el cuadro se agrava en relación directa a la magnitud del problema, inicialmente los procesos de adaptación protegen al individuo, pero su repetición los agobia y a menudo los agota, generando sentimientos de frustración y conciencia de fracaso, existiendo una relación directa entre la sintomatología, la gravedad y la responsabilidad de las tareas que se realizan.

Los síntomas observados pueden evidenciarse como:

  1. Físicos: fatiga, problemas del sueño, dolores de cabeza, impotencia, gastrointestinales, etc.
  2. Emocionales: irritabilidad, ansiedad, depresión, desesperanza, etc.
  3. Conductuales: agresión, actitud defensiva, cinismo, abuso de sustancias, etc.
  4. Relacionados con el trabajo: ausentismo, falta de rendimiento, robos, etc.
  5. Interpersonales: pobre comunicación, falta de concentración, aislamiento, etc.

Dra. Mädy Fuerbringe Bermeo

FUENTE: www.monografias.com